Skip to main content

Las Comisiones Unidas de Justicia y de Derechos Humanos del Congreso del Estado definieron por mayoría la terna que buscará ocupar la presidencia de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).

La sesión fue presidida por la diputada Xóchitl Ruiz González, quien resaltó la importancia del proceso y del respaldo jurídico que ha acompañado esta decisión. También tomó parte activa la diputada Anabet Franco, que acompañó el procedimiento con la seriedad institucional que demanda este tipo de nombramientos.

Después de semanas de análisis y comparecencias —donde se presentaron 11 de los 12 perfiles registrados— se propuso someter a votación la terna integrada por:

  • Angélica María Aguilar García

  • Gabriela García de León Monter

  • Josué Alfonso Mejía Pineda

La votación fue mayoritaria, con sólo un voto en contra por parte del diputado Santiago Sánchez, quien defendió la inclusión de su candidata, la Dra. Ana María Mila Barrera, asegurando que tenía el perfil más sólido. Su propuesta, sin embargo, no encontró eco entre el resto de los legisladores.

Entre los asistentes estuvieron: Marco Polo Aguirre, Diana Espinoza, David Martínez, Nalleli Pedraza, Conrado Paz, Vicente Gómez, Toño Carreño y Santiago Sánchez.

Durante la sesión se recordó que se respetaron todos los procedimientos legales: desde las comparecencias presenciales, hasta el acceso a los videos grabados para los legisladores que no pudieron asistir. Se destacó también que uno de los participantes que había promovido un amparo desistió del mismo, allanando el camino legal para que el proceso continúe su curso.

Ahora será el Pleno del Congreso el que defina, en votación abierta, quién ocupará la presidencia de la CEDH en Michoacán. El tema no es menor: se trata de una figura clave para la defensa de los derechos humanos en un estado con problemáticas sensibles en materia de violencia, migración, justicia y pueblos originarios.

La pregunta que queda en el aire es: ¿el nuevo titular de la CEDH será una figura autónoma, crítica y comprometida con los derechos humanos… o simplemente un engrane más del aparato político?