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El Congreso del Estado se transformó en un ruedo legislativo digno de crónica. El 2 de abril de 2025, entre argumentos, gritos, aplausos y uno que otro berrinche parlamentario, se aprobó la prohibición de las corridas de toros en Michoacán.

El resultado: 19 votos a favor, 9 en contra y 8 abstenciones. Una decisión histórica, polémica y, para bien o para mal, inevitablemente viral.

¡Se armó la corrida!

En la 76ª Legislatura, la arena no se cubrió de arena, sino de argumentos. La diputada Giuliana Bugarini, como presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, tomó el micrófono como quien toma la espada en la plaza: firme, decidida, y sin miedo a la embestida. Llamó a terminar con la “normalización del maltrato animal” y defendió que este tipo de espectáculos ya no tienen cabida en una sociedad moderna.

A su lado, Sandra Arreola, también de Morena, aportó con voz científica y compasiva: “El sufrimiento no puede ser entretenimiento”. Por su parte, Baltazar Gaona entró en modo charro, asegurando que “se están metiendo con las costumbres del pueblo”, y temiendo que después prohíban los jaripeos o hasta los mariachis.

Entre tanto, Memo Valencia alzó la voz: no cuestionó solo el fondo de la reforma, sino el proceso. “No se vale imponer ideologías como si fueran verdades absolutas”, soltó mientras algunos de sus colegas asentían en silencio.

Xóchitl Ruiz, del PAN, se fue por el lado ecológico y lanzó la advertencia de la tarde: “Están firmando la sentencia de extinción del toro de lidia”. La idea era simple: sin corridas, ¿quién cuidará y criará a esa raza?

Argumentos a favor y en contra: una plaza dividida

A favor de la prohibición:

  • Maltrato animal innecesario. No hay forma ética de justificar la tortura sistemática de un animal con fines recreativos.

  • Cambio cultural. Las tradiciones deben evolucionar. Lo que ayer era espectáculo, hoy es crueldad.

  • Michoacán a la vanguardia. Otros estados ya dieron este paso. ¿Por qué seguir atrasados?

  • Presión social creciente. Cada año, más ciudadanos y jóvenes se pronuncian en contra.

En contra de la prohibición:

  • Tradición y cultura. Para muchos, las corridas son parte de la identidad local y nacional.

  • Impacto económico. Ganaderos, criadores y promotores se verán afectados sin alternativa clara.

  • Extinción del toro de lidia. Esta raza existe por y para la lidia. Sin espectáculo, su cría podría desaparecer.

  • Peligro de censura. Algunos diputados alertaron sobre una tendencia a «cancelar todo lo que no guste».

 Cuando los argumentos se descarrilan…

Durante la sesión y después en redes sociales, surgieron comparaciones que merecen una pausa y una ceja levantada. Algunos diputados y tuiteros alzaron la voz diciendo:

“¿Por qué defienden tanto a los toros pero están a favor del aborto?”

Otros más lanzaron:

“¿Y las peleas de gallos qué, esas sí las van a dejar?”

Vamos por partes. Comparar la protección animal con el aborto legal es un argumento tramposo, que mezcla temas que deben ser tratados con contextos completamente distintos. La protección de una especie y los derechos reproductivos de las mujeres no son equivalentes ni jurídicamente, ni éticamente. Meterlos en la misma conversación es como querer torear con un matamoscas.

Y sobre las peleas de gallos: aunque comparten ciertos aspectos de maltrato, la legislación es diferente. Cada tema debe abordarse por separado y con sus propios argumentos. No porque uno exista, se debe tolerar el otro. Es como decir: “Si hay crimen, entonces dejemos robar tantito”.

¿Y afuera del Congreso? El mundo también opinó

La sesión terminó, pero el eco resonó en redes sociales, medios y tertulias de café.

Colectivos animalistas celebraron con pancartas, reels y hasta memes de toros bailando libres en el centro histórico. “¡Michoacán hace historia! ¡Adiós a la barbarie!” decían en sus comunicados.

Medios locales y nacionales dieron seguimiento inmediato. Algunos aplaudieron la valentía del Congreso, otros cuestionaron la falta de una estrategia para la reconversión económica de quienes viven del mundo taurino.

En TikTok y X (antes Twitter), los debates fueron igual de intensos que en el Congreso: videos de toros en corridas brutales, hilos con argumentos filosóficos, e incluso teorías conspirativas donde AMLO era acusado de querer reemplazar los toros por estampas de Benito Juárez.

¿Y ahora qué dice la ley?

Con esta reforma, queda prohibida toda actividad taurina en el estado: corridas, novilladas, becerradas y similares. También se anunció que habrá una etapa de transición para atender el impacto económico, aunque los detalles están más verdes que un becerro recién nacido.

El toro está libre… ¿o condenado?

Así como hay quienes celebran que los toros dejarán de sangrar en la arena, hay quienes se preguntan qué pasará con ellos. ¿Serán preservados como símbolo biológico, o se extinguirán por falta de razón económica?

Lo que es un hecho es que la 76ª Legislatura de Michoacán entró en la historia como la que le puso punto final a las corridas de toros. Y como todo buen final, este deja preguntas abiertas, heridas y algunas victorias simbólicas.

Porque sí, las plazas se vacían… pero el debate apenas comienza.