El Congreso de Michoacán aprobó una reforma a la Ley de Educación que establecerá una cuota mínima del 10% de espacios de nuevo ingreso en universidades públicas y autónomas para estudiantes de grupos vulnerables. La medida busca garantizar mayor acceso a la educación superior para jóvenes indígenas, afrodescendientes, migrantes y personas con discapacidad.
La iniciativa, propuesta por el diputado Conrado Paz Torres del distrito 14 de Uruapan Norte, responde a la baja representación actual de estos grupos en las aulas universitarias. Según datos del legislador, algunas instituciones educativas apenas cuentan con un 3% de población de estas comunidades, evidenciando las barreras que enfrentan para acceder a la educación superior.
La reforma establece que tanto las universidades autónomas como las del sistema educativo público estatal deberán destinar al menos una décima parte de su matrícula de nuevo ingreso a estos grupos, siempre que cumplan con los requisitos académicos establecidos por cada institución. Esto representa un incremento significativo respecto a los porcentajes actuales de inclusión.
La medida forma parte de los esfuerzos legislativos para reducir las brechas de desigualdad social en Michoacán, particularmente en el acceso a la educación superior. El estado ha implementado previamente programas de apoyo para estudiantes indígenas, pero esta es la primera vez que se establece una cuota específica por ley.
La implementación de esta reforma requerirá que las instituciones educativas modifiquen sus procesos de admisión y establezcan mecanismos claros para identificar y priorizar a estudiantes de estos grupos vulnerables. Las universidades tendrán que reportar anualmente el cumplimiento de esta cuota al gobierno estatal.